Propagación 101: Cómo multiplicar tus plantas favoritas gratis

¿Te enamoraste de un Poto o una Monstera y querés otra igual? La propagación por esquejes es una de las actividades más gratificantes de la botánica. Es pura magia biológica.

El concepto del “Nudo”

Para propagar la mayoría de las plantas de interior, necesitás encontrar el nudo. El nudo es ese pequeño bulto en el tallo de donde salen las hojas o las raíces aéreas. Si cortás un tallo sin nudo, la hoja puede sobrevivir en agua un tiempo, pero nunca sacará raíces nuevas.

Propagación en agua vs. tierra

  1. En agua: Es el método más fácil para principiantes. Cortás un esqueje con al menos un nudo y lo ponés en un frasco con agua (que no toque las hojas). Cambiá el agua cada 3 o 4 días para que siempre tenga oxígeno. Cuando las raíces tengan unos 5 cm, es hora de pasarla a tierra. Una vez que tu esqueje tenga raíces fuertes, seguí nuestra Guía de Trasplante para pasarlo a tierra
  2. En tierra: Ideal para suculentas o plantas como el Geranio. Se deja secar el corte un día para que “cicatrice” y se planta directamente en un sustrato liviano.

El “Efecto Invernadero”

Si querés acelerar el proceso, podés cubrir tu esqueje con una bolsa transparente o una botella cortada. Esto mantiene la humedad alta y la temperatura estable, engañando a la planta para que crea que está en la selva y saque raíces más rápido.

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