Muchas veces vemos que nuestras plantas se quedan “estancadas”: no sacan hojas nuevas o las que salen son pequeñas y pálidas. Aquí es donde entra la nutrición. En esta guía desglosamos cómo alimentar a tus plantas de forma profesional.
Macro y Micro nutrientes: El ABC del alimento
Las plantas necesitan principalmente tres elementos, conocidos como NPK:
- Nitrógeno (N): Es el motor del crecimiento verde. Si querés hojas grandes y tallos fuertes, necesitás nitrógeno.
- Fósforo (P): Fundamental para el desarrollo de raíces y la producción de flores y frutos.
- Potasio (K): Refuerza las defensas de la planta contra enfermedades y cambios de temperatura.
¿Orgánico o Químico?
En Las Flores del Pato siempre recomendamos priorizar lo orgánico. El Humus de Lombriz es el “oro negro” de la jardinería; no quema las raíces y mejora la estructura del suelo a largo plazo. Los fertilizantes químicos (como el Triple 15) son como “comida rápida”: dan un impulso inmediato pero no nutren el suelo, y si te pasás de dosis, podés matar la planta.
El calendario de fertilización
No se abona todo el año. El momento ideal es durante la primavera y el verano, cuando la planta está activa. En otoño e invierno, es mejor suspender la fertilización, ya que la planta no puede procesar los nutrientes y estos terminan acumulándose como sales tóxicas en la tierra.
